Ideas, Principios y Valores que orientan nuestra acción

Documento revisado y aprobado durante el Congreso Fundacional de Fuerza Ciudadana del 24 y 25 de agosto de 2019.

Somos una organización política de izquierda, democrática, participativa, progresista, programática y descentralista; que busca construir una alternativa de gobierno y poder, comprometida con la transformación social, conectada a las demandas ciudadanas, y que impulsa un crecimiento y desarrollo nacional sostenible y equitativo, que valora de forma positiva la diversidad cultural, que apuesta por la interculturalidad y el cuidado del medio ambiente.

En nuestra identidad confluyen:

(i) el socialismo democrático, ya que luchamos contra toda forma de explotación de hombres y mujeres, reivindicamos los principios de la justicia social y la igualdad, apostamos por la construcción de un Estado democrático social que asegure servicios públicos de calidad;

(ii) el republicanismo, porque creemos en el Estado de derecho como garantía de la igualdad ante la ley y contra el abuso de los poderes fácticos, en el respeto a las instituciones y en la participación de la ciudadanía para alcanzar el bienestar de la comunidad política;

(iii) el liberalismo político, pues defendemos la división de poderes del Estado, la dimensión individual de toda persona y su libertad para construir su propio plan de vida; así como los derechos inalienables en toda persona.

(iv) el feminismo, ya que rechazamos el orden patriarcal basado en la dominación, violencia, discriminación y exclusión por género. Reconocemos la lucha de las mujeres por la igualdad como parte de nuestra identidad.

(v) El ambientalismo, porque apostamos por el uso sustentable de nuestros bienes naturales, la protección de nuestra biodiversidad, la creación de un nuevo marco para la promoción y funcionamiento de las industrias extractivas, la reducción de la contaminación y la participación ciudadana en la protección ambiental.

Nuestras cuatro principales tesis son:

Tesis 1. Anhelamos un país donde las personas sean conscientes de sus deberes y derechos; decidan y participen en los asuntos públicos y en los modos de vivir y trabajar; y ejerzan plenamente su derecho a la educación, a la salud, al trabajo, a la vivienda.

Tesis 2. Un país de ciudadanos y ciudadanas de un Estado democrático y social, con instituciones sólidas, eficiente, descentralizado y abierto al diálogo, libre de corrupción y de intereses mercantilistas y delictivos, en un marco de democracia plena respetuosa de los derechos humanos.

Tesis 3. Apostamos por un país cuyo liderazgo social sea ejercido por la clase trabajadora, las clases productivas emergentes, y los movimientos sociales, con identidad popular, orgullosos de sus orígenes y de su pluralismo cultural, lingüístico y territorial.

Tesis 4. Una economía diversificada y planificada, que produzca para todos en armonía con el ambiente y protegiendo a las personas y la naturaleza, que respeta los derechos laborales, y que democratiza el excedente de la generación de riqueza para toda la sociedad, mediante la participación de la ciudadanía en las decisiones de producción y consumo.

1. EL PERÚ NECESITA UN NUEVO CONTRATO SOCIAL

Proponemos al país un nuevo contrato social basado en nuevas relaciones entre el Estado, las empresas y la sociedad civil. Nuevas relaciones sociales, basadas en el pluralismo político, la equidad distributiva en la economía y el respeto de nuestra diversidad social y cultural. Un Estado social, que desarrolle la infraestructura productiva, que garantice los servicios públicos de salud, educación, vivienda, agua potable y alcantarillado, que promueva la generación de empleo y que asegure el cumplimiento respetuoso de las leyes. Un aparato de Estado eficiente y transparente, que promueve la integración social y la identidad nacional.

Este nuevo contrato social supone una economía donde el funcionamiento del mercado es regulado de forma clara e imparcial, garantizando el acceso y la competencia, en la cual todo ciudadano y ciudadana tenga las mismas oportunidades autogestoras de hacer empresa, de generar riqueza, inversión y empleo y de acceder a los beneficios potenciales del mercado.

Esto supone una sociedad civil organizada que vigile al Estado para luchar en contra y desterrar la corrupción; que participa activamente en el desarrollo vecinal, local, regional y nacional. Implica también una nueva relación con la naturaleza, que reconoce en ella una fuente central de los bienes necesarios para vivir con dignidad y con bienestar para toda persona.

2. RECONCILIAR LA POLÍTICA CON LA ÉTICA

La acción política no debe estar reñida con un comportamiento ético. En ningún caso, el interés particular de grupo o de partido puede estar por encima del interés general de la sociedad.
La justicia social y la solidaridad serán los principios redistributivos y ordenadores de los servicios del Estado. La honestidad, la vocación de servicio, la transparencia, la lealtad y la integridad serán nuestros valores éticos, como orientadores de nuestras relaciones sociales, políticas, partidarias y personales. La lucha contra la corrupción y la ética en la función pública son compromisos que deben constituirse efectivamente en normas de vida y políticas de Estado.

3. LA DEMOCRACIA POLÍTICA Y SOCIAL

Los gobiernos de nivel nacional y subnacional deben ser elegidos por los ciudadanos, y el poder político y la legitimidad de las autoridades deben tener su origen en el pueblo soberano y terminará por decisión de este, respetándose la voluntad popular expresada en las urnas. Por eso, creemos en la elección democrática de los gobernantes, en la alternancia del poder, en la competencia transparente en los procesos electorales, en el respeto a las minorías, en la participación ciudadana en la elección de candidatos de los partidos; y en la paridad y alternancia de género en las listas.
Buscamos la construcción de una democracia basada en el pluralismo y el equilibrio de poderes, en donde se acepta la existencia de diferentes proyectos de sociedad, regulados por la aceptación de los derechos humanos como principio fundamental y regulado por el principio de legalidad.
Todo proyecto autoritario o totalitario debe ser rechazado y enfrentado.

4. LOS VALORES DE LA LIBERTAD Y DE LA IGUALDAD

Sin libertad y sin igualdad no hay democracia ni justicia social, ni realización de la persona humana. Por eso, defendemos y promovemos los derechos humanos integrales, las libertades individuales, la libertad de expresión, información y de prensa, la libertad de reunión, asociación y sindicalización, la libertad de movimiento, la libertad de declararse en huelga como instrumento de protesta contra el abuso, la libertad de manifestarse, de criticar y organizarse como oposición.
Concebimos a la libertad como la capacidad de las personas para acercarse a otros y crear nuevas formas de convivencia colectiva que coexistan con las manifestaciones de libertad personal, para forjar organización social y construir comunidad.

5. ASPIRAMOS A REPRESENTAR A LAS MAYORÍAS

Aspiramos a construir y representar a una mayoría nacional, articulando y conectando las demandas, necesidades e intereses de los trabajadores, las clases productivas, los grupos sociales emergentes, la juventud y los sectores históricamente excluidos: pueblos originarios, comunidades LGTBIQ, las mujeres, los pequeños productores y otras poblaciones vulnerables.
Para ello, entraremos en diálogo con los movimientos sociales portadores de las reivindicaciones de las clases productoras, obreras, campesinas, y las demandas de los movimientos sociales de nueva generación, de género, el movimiento feminista, el movimiento universitario, el movimiento ambientalista, el movimiento LGBTIQ y el movimiento indígena. Apostamos por ser un partido que escucha, dialoga y aprende de los movimientos sociales, buscando representar sus demandas.
Nos enfrentamos a aquellos proyectos e ideas reaccionarias y antidemocráticas representadas en la hora actual principalmente por el aprismo y el fujimorismo, que buscan mantener los privilegios de unos pocos a costa de la inmensa mayoría de peruanos y peruanas.

6. POR UNA REGIONALIZACIÓN Y DESCENTRALIZACIÓN REAL E INCLUSIVA

La construcción de un Estado democrático y social va de la mano con una nueva concepción del uso y ordenamiento de nuestro territorio nacional, reimpulsando los procesos de regionalización y descentralización del Estado. Una regionalización exitosa disminuirá la desigualdad entre los territorios, abatiendo las diferencias de acceso a los servicios sociales básicos de los más pobres.
Esta nueva concepción de regionalización y descentralización apunta a la creación de economías regionales y locales viables, balanceadas y capaces de generar, ahorrar e invertir sus propios recursos. Esto requiere de procesos de planificación estratégica participativa para identificar potencialidades y necesidades, así como para orientar la ejecución de proyectos de inversión pública y privada en infraestructura física, social y productiva.
Requiere también de ciudadanía activa en las ciudades, y gobiernos dinámicos y capaces de proveer servicios en forma eficiente y equitativa en los territorios, y de redes de infraestructura vial, energética y de telecomunicaciones que vinculen a estas regiones entre sí para multiplicar oportunidades y reforzar el sentido de identidad nacional.

7. ECONOMÍA AL SERVICIO DE LAS PERSONAS

Aspiramos a la construcción de una economía al servicio de las personas que garantice el respeto al derecho de los trabajadores y de los ciudadanos y ciudadanas como derechos humanos para integrarnos al mundo de una mejor forma, sobre la base del aumento del empleo, el trabajo, la inversión, la productividad y la competitividad internacional. Para esto, es necesario:

a) Transformar el modelo primario exportador en un modelo económico productivo diversificado que genere empleo estable e inversión

b) Superar la economía extractivista, apostando por una economía sostenible autogestora con alta participación de los productores y basada en la construcción de circuitos productivos desde nuestros bienes naturales a la industrialización, la producción del valor agregado, la distribución equitativa de los resultados de la producción social;

c) Democratizar la generación de riqueza como forma de luchar por la igualdad, contra la pobreza y enfrentar el poder corporativo;

d) Mejorar las condiciones laborales de los ciudadanos y ciudadanas, regulando la relación actual del capital y el trabajo; derecho a la seguridad y salud en el trabajo, reconociendo el derecho a la negociación colectiva y a la huelga.

e) Promover economías alternativas al capitalismo, tales como la economía solidaria, empresas de trabajadores, empresas mixtas, empresas de propiedad comunal o el cooperativismo; y

f) Un Estado fuerte, eficiente y al servicio del interés nacional, yendo más allá del simple rol subsidiario.

g) Promover e impulsar el desarrollo económico local en función a las potencialidades del territorio con sus recursos y capacidades de sus pobladores y pobladoras, que permitan actividades productivas, agroindustriales, impulsando cadenas productivas, clusters, parques y polígonos industriales.

8. NUEVA RELACIÓN CON LA NATURALEZA

Proponemos una nueva relación con la naturaleza, basada en un plan de lucha contra los efectos del cambio climático, la conservación y uso sustentable de nuestros bienes naturales, la protección de nuestra biodiversidad, un nuevo marco para la promoción y funcionamiento de las industrias extractivas, la reducción de la contaminación y la participación ciudadana en la protección ambiental.
Esto requiere de una importante inversión pública en ciencia, innovación y tecnología, una voluntad de recuperación de nuestros conocimientos y prácticas ancestrales, un cambio en la estructura de nuestro sistema productivo y un fuerte compromiso para desarrollar una sólida estrategia para enfrentar el cambio climático y conservar nuestra Amazonía como un bien común.

9. NUEVA RELACIÓN ENTRE GÉNEROS

Nuestra organización reconoce y promueve el derecho a una vida digna y al bienestar de todas las peruanas y los peruanos. Buscamos desterrar la inequidad, la discriminación y la violencia de género en nuestra sociedad, a la par de defender los derechos de la infancia, la adolescencia y la juventud.
Apoyamos en nuestra práctica cotidiana la lucha por la igualdad de género, el respeto a los derechos sexuales y reproductivos de las personas y la valoración de nuestra diversidad sexual. Afirmamos la necesidad de profundizar el enfoque de género en la educación, para que nuestros niños y niñas crezcan en un ambiente adecuado, reafirmen su autoestima y tengan confianza en el futuro.

10. POR UNA POLITICA EXTERIOR SOBERANA, INTEGRACIONSITA Y SOLIDARIA

Apoyamos el respeto irrestricto del derecho internacional y la resolución pacífica de las controversias. En tal sentido, somos antiimperialistas, nos oponemos a cualquier forma de injerencia externa que viole la autonomía de los estados y la autodeterminación de los pueblos. Aspiramos a una política exterior soberana y multilateral, a fortalecer los espacios de integración regionales y subregionales, a una globalización democrática, y a una política solidaria con los pueblos y naciones oprimidas.
***
Porque compartimos todos estos principios y valores, es indispensable comprometernos políticamente, para apoyar a aquellos movimientos sociales y políticos que aspiran a construir una Patria integrada, democrática, sin exclusiones y con justicia social. Es, además, nuestra manera de contribuir a la superación de una realidad universal asimétrica, donde sólo una parte de los países se enriquece y otra se empobrece.

Lima, 24 de agosto de 2019