Qué proponemos

Fuerza Ciudadana busca ser un partido político que contribuya a construir una alternativa de gobierno comprometida con la igualdad, la democracia y el desarrollo, conectada a las demandas de la gente, y convencida de la necesidad de consensos para impulsar las reformas para fortalecer las instituciones democráticas, sostener los cambios económicos que requiere el país y enfrentar a los lobistas, autoritarios y dogmáticos de la representación política nacional.

Ideario

Identidad y pensamiento

Fuerza Ciudadana busca construir una alternativa de gobierno y poder, comprometida con la transformación social, conectada a las demandas ciudadanas, y que impulsa un crecimiento y desarrollo nacional sostenible y equitativo, que respeta la diversidad, la interculturalidad y el medio ambiente.

Tenemos cinco fuentes de identidad y pensamiento:

  1. El socialismo democrático, reivindicamos los principios de la justicia social, la igualdad y la democracia social.
  2. El republicanismo, creemos en el Estado de derecho, el respeto a las instituciones y la ley y la participación ciudadana.
  3. El liberalismo político, defendemos la división de poderes del Estado, las libertades individuales, los derechos de las personas y el rechazo a todo autoritarismo.
  4. El feminismo, rechazamos la dominación y exclusión por género y valoramos el rol y la lucha de las mujeres por la igualdad.
  5. El ambientalismo, apostamos por el uso sustentable de nuestros bienes naturales, la protección de nuestra biodiversidad, la reducción de la contaminación y la participación ciudadana en la protección ambiental.

Ideas, valores y principios

Un nuevo contrato social basado en nuevas relaciones entre el Estado, las empresas y la sociedad civil. Nuevas relaciones que expresen el pluralismo político, la equidad distributiva en la economía y respeto de nuestra diversidad social y cultural. Un Estado social, que desarrolle la infraestructura productiva, garantice los servicios públicos, promueva la generación de empleo y asegure el cumplimiento respetuoso de las leyes. Una sociedad civil organizada que vigile al Estado y participe en el desarrollo vecinal, local, regional y nacional.

La acción política debe involucrar un comportamiento ético. El interés particular o de grupo no puede nunca estar por encima del interés general de la sociedad. La justicia social y la solidaridad serán los principios redistributivos y ordenadores de los servicios del Estado. La honestidad, la vocación de servicio, la transparencia, la lealtad y la integridad serán nuestros valores éticos, como orientadores de nuestras relaciones sociales, políticas, partidarias y personales. La lucha contra la corrupción y la ética en la función pública deben constituirse efectivamente en normas de vida y políticas de Estado.

El poder político y la legitimidad de las autoridades nace de la voluntad popular expresada en las urnas. Creemos en la elección democrática de los gobernantes, la alternancia del poder, la competencia transparente de elecciones libres y justas, el respeto a las minorías, la participación ciudadana en la elección de candidatos, y la paridad y alternancia de género en las listas. Buscamos una democracia basada en el pluralismo y el equilibrio de poderes, donde coexisten diferentes proyectos de sociedad, regulados por los derechos humanos y el principio de legalidad. Todo proyecto autoritario o totalitario debe ser rechazado y enfrentado.

Sin libertad y sin igualdad no hay democracia ni justicia social, ni realización de la persona humana. Por eso, defendemos y promovemos los derechos humanos integrales, las libertades individuales, la libertad de expresión, información y de prensa, la libertad de reunión, asociación y sindicalización, la libertad de movimiento, la libertad de declararse en huelga, la libertad de manifestarse, criticar y organizarse como oposición. Concebimos a la libertad como la capacidad de las personas para acercarse a otros y crear nuevas formas de convivencia colectiva que coexistan con las manifestaciones de libertad personal.

Aspiramos a construir y representar a una mayoría nacional, articulando y conectando las demandas, necesidades e intereses de los trabajadores, las clases productivas, los grupos sociales emergentes, la juventud y los sectores históricamente excluidos: pueblos originarios, comunidades LGTBIQ, las mujeres, los pequeños productores y otras poblaciones vulnerables. Apostamos por ser un partido que escucha, dialoga y aprende de los movimientos sociales, buscando representar sus demandas.

La construcción de una democracia social va de la mano con una nueva concepción y reimpulso a los procesos de regionalización y descentralización. Apuntamos a la creación de economías regionales y locales viables, balanceadas y capaces de generar, ahorrar e invertir sus propios recursos. Esto requiere de procesos de planificación estratégica, ciudadanía activa y gobiernos capaces de proveer servicios en forma eficiente y equitativa, y de redes de infraestructura que vinculen regiones para multiplicar oportunidades y reforzar el sentido de identidad nacional.

Aspiramos a la construcción de una economía al servicio de las personas que garantice el respeto al derecho de los trabajadores y de los ciudadanos y ciudadanas a integrarnos al mundo sobre la base del aumento del trabajo, la inversión, la productividad y la competitividad. Esto implica un modelo económico productivo diversificado que genere empleo e inversión; una economía sostenible con producción del valor agregado y distribución equitativa; una generación democrática de riqueza; mejores condiciones laborales, con derecho a la huelga y a la seguridad y salud en el trabajo; apoyo a emprendimientos de economía solidaria; un Estado fuerte, eficiente y activo; y un desarrollo local en función a las potencialidades de los territorios.

Proponemos una nueva relación con la naturaleza, basada en la lucha contra el cambio climático, la conservación y uso sustentable de nuestros bienes naturales, la protección de nuestra biodiversidad, el funcionamiento sostenible de las industrias extractivas, la reducción de la contaminación y la participación ciudadana en la protección ambiental. Esto requiere inversión pública en ciencia, innovación y tecnología, recuperación de nuestros conocimientos y prácticas ancestrales, un cambio en la estructura de nuestro sistema productivo y una sólida estrategia para conservar nuestra Amazonía.

Reconocemos el derecho a una vida digna y al bienestar de todos y todas, desterrando la inequidad, la discriminación y la violencia de género, defendiendo los derechos de la infancia, la adolescencia y la juventud. Apoyamos la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, el respeto a los derechos sexuales y reproductivos de las personas, la valoración de nuestra diversidad sexual, el respeto a la orientación sexual e identidad de género, y la necesidad de profundizar el enfoque de género en la educación.

Apoyamos el respeto irrestricto del derecho internacional y la resolución pacífica de las controversias. En tal sentido, somos antiimperialistas, nos oponemos a cualquier forma de injerencia externa que viole la autonomía de los estados y la autodeterminación de los pueblos. Aspiramos a una política exterior soberana y multilateral, a fortalecer los espacios de integración regionales y subregionales, a una globalización democrática, y a una política solidaria con los pueblos y naciones oprimidas.